Continuando con la idea de rescatar anuncios antiguos, hoy les traigo uno de 1908 de la marca de máquinas de escribir Liliput. El aviso, ilustrado con un curioso dibujo al gusto de la época, invitaba a dejar a un lado el engorro de la pluma y a despachar la correspondencia con el último grito en máquinas portátiles.

Me encantan los anuncios antiguos. Sus diseños e ilustraciones me transportan a épocas remotas. Este, encontrado en una revista Nuevo Mundo publicada en 1908, invita a mirar lejos, en el paisaje y en el tiempo.