El cartapacio

Guardo en mi gabinete de curiosidades algunas rarezas. Una de ellas es este cartapacio de cuero que encierra un misterio que aún no he podido resolver. El enigma consiste en unas enrevesadas iniciales que aparecen repujadas en su cubierta: “M. Q. A.”, acompañadas de la palabra “Movimiento”.

Es de suponer que las iniciales corresponden a su antiguo propietario. He elaborado una lista de nombres y apellidos pero las combinaciones son infinitas, y sin más datos es imposible relacionar este objeto con ningún comerciante de los que antaño operaban en Vegueta o en Triana. Suponiendo que fuera de uno de ellos. A la palabra que las acompaña le he dado muchas vueltas. Tal vez este viejo cartapacio sirvió para traer y llevar documentos relacionados con el movimiento de mercancías en el muelle, pero eso es solo una teoría.

Para añadir más encanto al objeto, en una de las fundas para llevar un instrumento de escritura hallé un tubo oxidado que en su día sirvió para acoplar una plumilla. Pero lo más inquietante, y tal vez sea la clave para resolver el misterio, lo encontré oculto en uno de sus compartimentos.

Una tira de tres fotografías de carnet realizadas en un estudio ubicado en el número 42 de la calle Montera, en Madrid. Gracias a estas fotografías, y a la información encontrada en internet, podemos situar el objeto en la década de los 20 del siglo XX.

Quizá estemos ante el cartapacio de un viajante que vino a Gran Canaria a hacer negocios y lo extravió, o se lo robaron, y con el tiempo llegó a mis manos. A estas alturas puede que el lector ya haya elaborado su propia teoría, si es así compártala conmigo, y quién sabe, tal vez uno de ustedes identifique al señor de la instantánea. Habrá resuelto entonces el misterio del cartapacio.