El misterio de las iniciales

¿Qué tienen en común las dos fotografías que acompañan este artículo? Lo más evidente salta a la vista. Las dos pertenecen a Las Palmas de Gran Canaria. En la primera aparece el tramo modernista de la calle Triana, y en la segunda vemos una panorámica del muelle de Santa Catalina.

Ambas fotografías fueron tomadas en la década de los treinta por Ernesto Fernando Baena, fotógrafo conocido en la época por sus series de postales, que se vendían en la mayoría de comercios de Las Palmas, uno de ellos era el Bazar Alemán.

Ahora que ya hemos dado respuesta a la pregunta del principio, volvamos a fijarnos en las fotografías y hagámonos de nuevo la pregunta: ¿Qué más tienen en común?

Alguien escribió sobre las escenas, con una decorativa letra de molde, la ubicación para que no hubiera ninguna duda, y no fue el fotógrafo. El autor dejó sus iniciales “B. J.” en el centro de las dos imágenes, y no por capricho, como veremos más adelante.

La identidad de la persona que se esconde detrás de esas iniciales la encontré un día por casualidad en un libro de mil ochocientos que guardo en mi biblioteca y que trata sobre la cría de peces en cautividad. En una de las guardas tiene un golpe de tampón con las mismas iniciales que aparecen en estas fotografías.

Las iniciales y el tampón pertenecen a D. Bartolomé Juan Roca, marino y comerciante de finales del siglo XIX y principios del XX, casado con Ana Sintes Llabrés, y que durante muchos años fue capitán del Joven Antonio, un precioso velero de la flota de barcos mercantes de D. Tomás Bosch y Sastre.

El hecho de que D. Bartolomé Juan Roca firmara estas fotografías con sus iniciales tiene una explicación. En la de Triana, las letras caen justo encima del nº 81 (hoy el inmueble tiene otro número de gobierno). En este edificio tenía su comercio y su despacho.

En la del muelle de Santa Catalina, la respuesta la encontré en El Porvenir Agrícola del 8 de junio de 1901, en el que se anunciaba que D. Bartolomé Juan Roca había solicitado autorización del Gobierno para establecer en el muelle de Santa Catalina del Puerto de la Luz de Gran Canaria, un puente báscula y caseta con destino al peso de las cargas del tráfico, habiendo presentado al afecto en el Gobierno Civil de esta Provincia la correspondiente solicitud acompañada de los documentos que la ley determina para el caso.

Tras lo expuesto, podemos dar por resuelto el misterio de las iniciales.