La ópera prima de Tomás Morales

La búsqueda de libros raros y curiosos es una de mis aficiones favoritas. Cuando empecé, hace más de una década, compraba todos los que veía anteriores a 1900. Con el tiempo me he especializado, y ahora soy más selectivo a la hora de añadir un ejemplar a mi biblioteca.

No me considero un experto bibliófilo, solo soy un aficionado al papel envejecido, un coleccionista apasionado con buen olfato y muy buena suerte.

Los mercadillos, los anticuarios, o las librerías de viejo son excelentes lugares donde acudir en busca de ejemplares, y aunque hay libros que valen cientos, incluso miles de euros, puedes hacerte con auténticas maravillas por poco dinero y comenzar a formar tu biblioteca, que como dice un amigo también amante de los libros, es el trabajo de toda una vida.

Pero los lugares mencionados anteriormente no son los únicos donde localizar libros. Yo he encontrado tesoros de papel en los lugares más insospechados, como en aquella vieja carpintería de Vegueta donde encontré un libro sobre la masonería impreso en el siglo XIX atrapado entre viejos tablones carcomidos, o la vez que tropecé con un cuaderno manuscrito jesuita del siglo XVIII en una tienda de muebles decorando una estantería.

La última vez que salí a cazar, regresé a casa con un buen lote de libros. Un tomo suelto del Diccionario de Historia Natural de Viera y Clavijo impreso en 1869; una edición de 1876 de Viaje por el espacio, de Camilo Flammarion; Cultura y turismo, de Francisco González Díaz, impreso en Las Palmas en 1910; y el más valioso de todos, una primera edición de Poemas de la Gloria, del Amor y del Mar, de Tomás Morales, impreso en 1908 en Madrid, en la imprenta Gutenberg Castro. Su ópera prima.

Tomás Morales solo publicó dos libros en vida. El segundo, Las Rosas de Hércules, en 1919, es también una obra muy codiciada y en el mercado siempre hay alguno a la venta. Pero Poemas de la Gloria, del Amor y del Mar, es un libro igual de maravilloso pero mucho más escaso. Encontrar ejemplares es muy difícil, y los que aparecen están en mal estado. El que yo he encontrado está en excelentes condiciones. Espero que la buena suerte me siga acompañando.