Un par de tibias y una calavera

Terminó la misa, y tras unos minutos, el templo quedó vacío y en silencio. Era el momento. Sin más luz que la de las velas, me arrodillé y entre el humo del incienso deslicé mis dedos sobre la inscripción de una losa sepulcral.

Tomé una fotografía y en mi cuaderno hice un rápido bosquejo de la losa y del extraño símbolo que había llamado tanto mi atención. No fue un encuentro casual. Rastreaba el suelo de esa iglesia en busca de elementos para continuar con la trama de una historia que acabó en un discreto libro de pequeña tirada, imposible de conseguir hoy en día. De esto hace ya una década.

Pero volvamos a las tibias y a la calavera. Convido al lector a buscar estos «huesos» in situ. El símbolo funerario se halla en la iglesia de Santo Domingo, en Vegueta. Omitiré la ubicación exacta, así será como un juego.

Pero, ¿Qué significa este símbolo? Para dar una respuesta nos quedaremos en la superficie, sin entrar en averiguaciones sobre la historia de los cuerpos que reposan bajo esa pesada losa. Porque son dos, según la inscripción cincelada sobre la piedra en diciembre de 1766: Antonio Lopes y su mujer Birjedad. Dijimos que íbamos a quedarnos en la superficie y eso haremos, lo que nos interesa está dentro de un círculo, tallado en la piedra.

Es de sobra conocido que la calavera y los huesos cruzados representan a la piratería, pero su verdadero origen está en un símbolo utilizado por una de las sociedades más singulares de la historia europea: la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, y de Malta, más conocida como la Orden de Malta.

Ellos nunca lo usaron como bandera, a pesar de que sí ejercieron el corso contra los turcos en el Mediterráneo durante el siglo XVII. Su uso quedaba reservado para los sepulcros, y se repite en las tumbas de los caballeros de esta orden.

Por tanto, ¿estamos ante la tumba de un caballero de la Orden de Malta? Es posible.