Una murga de 1910

En mi archivo guardo una fotografía de Luis Ojeda Pérez, tomada en los albores del siglo XX, en la que aparece un grupo de músicos portando bandurrias, laúdes, guitarras y hasta un cuerno, todos ataviados con un caprichoso disfraz.

Intrigado por saber quiénes eran los retratados, fui a la hemeroteca y en los periódicos encontré algunas referencias a murgas improvisadas, que durante estas fiestas recorrían nuestras calles con sus canciones y su buen humor, pero nada particular.

Fue en un ejemplar de El Progreso – Diario republicano autonomista, fechado el 25 de septiembre de 1909, donde encontré una noticia que hizo saltar la liebre.

En ella se decía de forma breve que la murga The Pierrots, que tanto éxito había tenido en los carnavales de 1908, volvía a constituirse. En la prensa de 1910, ya metidos en carnaval, se sucedían las noticias de este grupo de jóvenes pertenecientes al Ateneo de La Laguna, que se anunciaban de esta forma tan estrafalaria, y en inglés: “The Pierrots – The most beautiful Company of Canary excentrics”.

Este coro de bohemios visitó la ciudad de Las Palmas, probablemente en ese año de 1910, y para inmortalizar el recuerdo acudieron al estudio de Ojeda, en San Francisco, 3.

Permanecieron quietos el tiempo suficiente para pasar a la eternidad, luego se perdieron con sus cánticos y sus bailes por las calles de Vegueta, bajo una lluvia de serpentinas y confetis que, junto a su recuerdo, acabó llevándose el viento.